El juego y la psicomotricidad gruesa

Conscientes de la importancia que tiene la psicomotricidad, tanto fina como gruesa, en los niños, el Colegio Arenas Internacional lleva a cabo proyectos y acciones que propician su desarrollo a edades muy tempranas. La primera de las motricidades que hay que adquirir es la gruesa o la habilidad de manejar el cuerpo para hacer grandes movimientos como saltar, correr o andar, entre otras. Una capacidad que debe desarrollarse en los primeros años de vida para después continuar con el proceso de crecimiento de forma adecuada.

2 dic. 2020

El control de la motricidad gruesa constituye el primer paso para ejercitar los músculos más finos, por ello si el niño controla su cuerpo podrá avanzar sin dificultad en otras habilidades como las de aprender a escribir o capacidad de concentración, entre otras.


Así, en el Colegio Arenas Internacional, se trabaja con el alumnado de 2 Años la psicomotricidad gruesa en clases muy divertidas en las que a través del juego toman conciencia de su propio cuerpo, aprenden rutinas, mejoran su coordinación y equilibrio, trabajan la orientación espacial, desarrollan el ritmo, potencian la socialización con sus iguales, etc.


Las sesiones siempre empiezan con un calentamiento mediante juegos variados y con música. Seguidamente realizan un juego motriz con diversos desplazamientos como reptar, gatear, saltar, etc. Continúan con la realización de un circuito de obstáculos, actividades con aros, pelotas, etc. Y terminan la clase volviendo a la calma y al relax. Antes de volver al aula todos colaboran en ordenar y recoger los materiales.

Las sesiones de psicomotricidad deben permitir al niño o niña vivir el placer del movimiento, de crear, relacionarse, pensar, conocer sus posibilidades motrices e ir descubriendo, poco a poco, como superar las dificultades.